domingo, 25 de marzo de 2012

How to Skateboarding Not Kill Yourself.


La velocidad no es velocidad si no puedes sentirla. Las ruedas se deslizan por el asfalto, chirrían, tocan su particular melodía. Un cruce, otro cruce, una rotonda. No hay razón para parar ahora, ni motivo por el que disminuir la marcha. Sacas el pie de la tabla y acaricias el asfalto con la suela, quieres más. Nada te persigue pero tú huyes. No tienes nada, pero estás dejando todo atrás solo porque puedes. Subes a la acera de un Ollie, y te entremezclas con la gente, eres un gas noble, no interactúas, solo te deslizas junto a ellos. Y entonces unas escaleras, un reto, un obstáculo, justo igual que cuando la vida te dificulta las cosas, solo que aquí tienes el control y eso lo hace tremendamente más divertido. La madera choca con el suelo y te elevas, bajo tus pies se dibuja un kickflip, bajo el kickflip los 6 escalones te miran burlonamente y sin pronunciar palabra dicen "No pasarás", planchas el truco, sonríes, vuelves a colocarte la capucha y sigues sin mirar atrás. Te encantaría controlar todo como controlas esto. No solo esquivar los problemas sino hacerlo con tanta elegancia como lo haces sobre la tabla. Por eso la quieres tanto, cuando estás encima se te hace difícil pensar que pueda existir algo más. Cuando las ruedas empiezan a girar, la cabeza deja de funcionar, los fantasmas no son capaces de alcanzarte y se piensa mejor a cierta velocidad.Concretamente a esta velocidad con el mundo callado bajo el sonido de la música que llevas en los cascos. No pares, no dejes que nada te alcance, no dejes de flotar, de deslizarte, ollie tras ollie, flip tras flip y por lo que más quieras cuando caigas, levántate. Ya no recuerdo si iba a escribir sobre Skate o sobre la vida, tampoco recuerdo cuando empezó a significar lo mismo.


1 comentario:

Deschain dijo...

Bravo. Lo del gas noble es para quitarse el sombrero.